Tlahtolin ka amo miktli.

"Tlahtolin ka amo miktli, za kochi. Ueliui ieualiztli, uan in tlaltikpac imachtiaz kakiz..." (La palabra no está muerta, solo duerme. Pronto se levantará, y el mundo se enseñará a escucharla...) Jhavi.

miércoles, 12 de octubre de 2011

¿Sabes lo que es un HIPSTER?

     


     En Facebook compartí este enlace, el objetivo es que TÚ comentes lo que sabes del tema, agrega más enlaces comentarios, videos, lo que sea que enriquezca el conocimiento sobre el tema... 


Universitarios:La moda Hipster.


http://www.vanguardia.com.mx/universitarios:lamodahipster-488041.html


WIKIPEDIA:
http://es.wikipedia.org/wiki/Hipster_(subcultura_contempor%C3%A1nea)





EN YOU TUBE...






OTRO:






Bueno, el tema esta sobre la mesa... o donde te sea más cómodo para reflexionar.


La palabra dormida espera tus comentarios...




www.javiercontreras.jimdo.com

lunes, 4 de julio de 2011

De las cosas que dejan huella.



Hace poco, tuve la oportunidad de encontrar en una red social a una de mis maestras de bachillerato, curiosamente, en este momento estoy impartiendo aquella materia de la cual recibí no solo la información sino el mismo gusto con el cual veía a mi profesora dar la clase. Agradecí, vía “Inbox”, todo aquello que había recibido de esta persona que aún hoy es importante en mi vida profesional. Una de las cosas que le comentaba era que desafortunadamente, en la docencia, es muy difícil ver un resultado inmediato del trabajo, es decir, en la mayoría de las ocasiones el profesor imparte una clase, transmite conocimientos y el resultado de ese trabajo no se ve hasta que, dicho alumno está ya en educación superior o en la vida laboral; en mi caso en particular una vez que egresé del bachillerato, perdí el contacto con mi profesora así que,  ella no obtuvo retroalimentación de los resultados de su trabajo en mí, hasta hoy que insisto la encontré en una red social.
Eso me llevo a pensar en qué fue lo que hizo para cambiar mi vida, cómo fue que de manera consciente o inconsciente se adentraron en mí las ideas impartidas por aquella persona.
Al principio de mi carrera como docente, encontré que la primera dificultad que tenia, no era la falta de conocimiento, sino la falta de presencia frente a un grupo y la falta de capacidad para transmitir ese conocimiento. Lo que hice fue tratar de recordar cómo yo había adquirido el conocimiento y, el pensamiento me llevó rápidamente a mis maestros, desde la primaria hasta la universidad. Hago aquí un paréntesis para mencionar que no todos los profesores que tuve a lo largo de mi educación obtuvieron para mí la categoría de maestros; algunos pasaron de largo en mi vida, lo cual también agradezco pues me obligaron a buscar por métodos propios el conocimiento; pero la categoría de maestros, la tenia celosamente guardada para los que me enseñaron no solo la teoría del conocimiento, sino su uso, la manera de aplicarlo, integrarlo a mi vida cotidiana; aquellos que fomentaron mis actos siniestros, ya que al ser zurdo de nacimiento, nunca pude ser diestro; esos, son aún mis maestros, pues no dejo de aprender y después de tiempo, después de haber salido del aula, cada vez que los recuerdo, viene a mí una nueva enseñanza. Ellos son los que inspiraron mis primeros métodos de enseñanza.
La segunda dificultad que enfrente, creo que ha sido y sigue siendo la más difícil. Me di cuenta de que tenía una función social, que mi papel no era solo el transmitir los conocimientos, sino que así como en el pasado mis maestros me enseñaron a aplicarlo, de la misma manera tenía yo procurar con mis alumnos, que encontraran la utilidad del conocimiento, ya me había dado cuenta de cómo cambio mi vida un maestro, ahora debía reflexionar sobre qué puedo hacer yo para cambiar la de mis alumnos. Para mí la función social del docente sigue siendo lo más difícil ya que constantemente está cambiando la materia prima de nuestro trabajo, los alumnos; la necesidad de renovarme, de actuar a la par de las necesidades de los jóvenes, y más cuando pasan los años y más grande se hace el bache generacional entre el profesor y el alumno; eso es lo difícil.
            Hoy en día, lucho constantemente por superar dichas  dificultades: me preparo, llevo a cabo una actualización continua, intento aplicar una didáctica eficaz, y me hago responsable de mi función cómo docente; sin embargo, cuando veo a las nuevas generaciones fracasar en el mundo laboral, cuando veo el desinterés por entender los conceptos que uno les está dando en el aula, en el momento en que analizo las estadísticas de cómo está el nivel educativo en México, es ahí donde me doy cuenta que algo no estoy haciendo bien, que algo no estamos haciendo bien.
            En esta ocasión, surge una nueva reforma educativa, es una oportunidad de cambiar las cosas, una reforma que de entrada involucra no solo los planes de estudio, sino a toda la comunidad; que busca crear un sistema nacional de bachillerato en un marco de diversidad, y la respuesta a ¿Cómo puedo favorecer el proceso de cambio?, diría que cambiando, mejorando mi forma de impartir la clase, de relacionarme con mis alumnos, transmitiendo ese deseo de solucionar un problema común , me propongo ser agente de cambio. Algo que les imparto a los alumnos es  que en la vida se es actor o público, si decides ser público, siéntate y disfruta el espectáculo; pero si decides ser actor, entonces comprométete a que todo salga bien, atrévete a romper la cuarta pared, esa que impide que el actor se relacione con el público. El docente debe hacer lo mismo, romper la pared que divide entre ser autoritario y guía, en alzar la mano para callar o extenderla para apoyar.
            En mi rol de docente, buscaré conocerme, conocer mis competencias, aplicarlas en el aula, en mi vida, en la de mis alumnos. Tal vez algún día, en una red social, reciba en mi “Inbox”, un mensaje agradeciéndome el haber formado a un ser humano. 

lunes, 13 de junio de 2011

¡¡ JAVIER CONTRERAS ESTRENA PÁGINA !!



Hola seguidores de LA PALABRA DORMIDA:


              Debido al interés mostrado de parte de todos ustedes, ahora tengo más espacio de comunicación para ofrecerles. Es un honor como creativo presentarles:
          Del YO al NOSOTROS la nueva página web de JAVIER CONTRERAS. 


 www.javiercontreras.jimdo.com 


      "Un espacio donde podrás descubrir y adentrarte en un mundo pictórico lleno de imágenes y símbolos, de significados semánticos y denotaciones alegóricas".


      Lo anterior es con la finalidad de que tú sigas participando libremente en este foro, que te animes a publicar y compartir; el nuevo espacio no terminará con éste, por el contrario servirá como plataforma , estamos creciendo, y digo estamos por que TÚ eres parte importante de este movimiento creativo.
     Aquí, encontraras los artículos que el tren de pensamientos nos vaya dictando y que tanto te gustan.
    Recuerda "trenes somos y en la vía andamos".



NOTA: La novela electrónica LOS VIAJES DE NARCO POLO continúa en su propio espacio. No te la pierdas.

martes, 7 de junio de 2011

III. Del momento en que Marco Apolinar recibió el llamado.

III.             Del momento en que  Marco Apolinar recibió el llamado.

Fueron varias semanas en las que la idea de cambiar mi vida rebotaba en mi cabeza, más bien, parecía que me perseguía; el haber visto a mi madre, frente a mí, como enojada, me hacía pensar en mi futuro, la última vez que vi esa mirada lacerante fue cuando ella estaba en su lecho de muerte, acostada, casi sin poder respirar pero con el cigarro en la mano y gritando me repetía constantemente que tenía que ser un cabrón, no como mi padre; nunca entendí eso pues a ese hombre nunca lo conocí, ella murió como elevando al cielo esa frase a manera de oración “tienes que ser un cabrón”. Las cosas debían de cambiar, eso estaba claro, pero el cómo me agobiaba, me desgastaba.

Tomé mi mochila  y puse lo necesario para salir a trabajar. Lo complicado del trabajo es aprender a empacar, cortar el papel al tamaño exacto para formar los tubos sin que estos se abran, además todos deben pesar lo mismo aunque la verdad es fácil escarbarle a uno y otro para sacar un personal.  Desde el día en que el barrio me navajeó tuve que buscar un nuevo conecte, también cambié mi zona de trabajo, el crucero ya no era seguro.  Regresé a la secundaria, era un mercado que estaba caliente, pero seguro que había ventas; hacia ya algunos años desde que dejé la escuela sin embargo siempre me mantuve al tanto del movimiento. Llegué a la esquina un poco antes de la hora de salida, era un buen horario, el turno matutino salía mientras se formaban las filas para la entrada de los del turno vespertino, un verdadero desmadre; para pasar desapercibido me había puesto mi uniforme, caminaba por las calle con mi pantalón gris de cuadros y mi suéter verde, pero en mi mochila no llevaba libros. Sonó el timbre y el tumulto se formó, me dirigí a ellos mezclándome entre la bola. Rápidamente los tubos se fueron acabando, mi mochila quedó vacía, mis bolsillos quedaron llenos, mi orgullo también, algo estaba cambiando.

Ya de camino a mi casa atravesé el tianguis del Rosarito, la sensación en mi cuerpo fue como si me llamaran, clarito escuché mi nombre “Marco, marco”, quise caminar más rápido pero me fue imposible, así que di vuelta a mi rostro y la mirada se fijó fuertemente en ella, de color negro, con el número tres en el costado izquierdo, al frente MÉXICO bordado en blanco; desde el día que atraparon a la Barbi y al J.J me prometí que tendría una camisa de esas . Saqué mis ganancias las cuales fueron canjeadas por aquella prenda, me quite el suéter verde y me puse la playera, levanté el cuello para sentirme más poderoso, besé el crucifijo y seguí caminando, realmente algo estaba cambiando.

 CONTINUARÁ...


"Sin mirar atrás"    sakushika

lunes, 23 de mayo de 2011

Los viajes de Narco Polo. II.De cómo Marco Apolinar tomó la decisión de su vida.

II. De cómo Marco Apolinar tomó la decisión de su vida. 

Ese día parecía que no iba a terminar, apenas a tres horas de haber salido del bote “por delitos contra la salud”, caminando rumbo a casa hambriento, mal dormido y con los dolores por la calentada de los polis, “que para que durmiera bien”, me encontré con “el barrio”, caminó hacia mí, me reclamó por unas dosis que según él le había robado, quise explicarle la situación en la que me encontraba, prometí que le pagaría el dinero. En este mundo debes pagar por todo, comienzas intentando comprar un toque, después de que te “chamaquean” te dan puras porquerías y como ya estas enviciado pues buscas la manera de “mejorar la calidad”; cuando menos te das cuenta ya estas vendiendo drogas para solventar tu vicio y sin saber ya entraste en el “negocio”, un negocio del cual nunca sales. Juan Bernardino alias “el barrio” era un graduado de la escuela de la calle, un adicto, una rata, nadie querría ser como él, nadie quería tener trato con él; sin embargo, todos lo buscábamos, era la manera fácil de conseguir algo, ya sea para consumo personal o para la venta, el precio era caro, no solo económicamente, siempre salías pagando de más. 

     Me habían agarrado en una esquina vendiendo “mota”, los tiras que me detuvieron, me dieron baje con todas las ganancias de ese día, después de ser fichado por tercera vez y de haber pasado treinta y seis horas encerrado, lo último que desearía era encontrarme con él.    Estaba ahí, cobrándome las dosis que le debía, no quiso escucharme, se abalanzó sobre mí, tiró al aire en un movimiento oscilatorio un navajazo; las condiciones en las que me encontraba no me permitían moverme a mis anchas, casi no pude defenderme, el arma blanca rebotó en mi brazo con el cual alcancé a cubrir mi rostro, el filo se tiño de rojo. Nunca he huido de los problemas, no soy ningún “maricón”, pero esa tarde mis piernas tomaron la decisión, el instinto de sobrevivencia me obligó a correr; afortunadamente, Bernardino estaba tan pasado que cayó a los primeros pasos quedando incapacitado para continuar la persecución.

     Al llegar a mi casa entré rápidamente a mi cuarto, tomé de abajo del catre el alcohol que ahí guardaba y le di un trago, escupí sobre la herida para limpiar el exceso de sangre, me amarré un trapo alrededor del brazo, bebí otro trago de alcohol y me recosté; ponche un toque, antes de quedarme dormido vi la imagen de mi jefecita muerta hace años y besando el crucifijo que ella me regaló decidí que todo debía cambiar.




CONTINUARÁ...






viernes, 13 de mayo de 2011

Los viajes de Narco Polo. I. Del día en que Marco Apolinar Rangel Bustamante fue apresado.



I
Del día en que Marco Apolinar Rangel Bustamante fue apresado.

El frio de las esposas era lo único que me mantenía despierto, claro además de los chingadazos que me propiciaban los agentes de la AFI cada que intentaba cerrar los ojos. La espera era larga, el dolor lo era aun más; una vez que me quitaron la venda de los ojos pude observar todo el movimiento que se daba en aquel hangar perteneciente a la PGR. De un jalón de cabellos me levantaron, con la culata en mi espalda, apresuraron mi paso…
                Frente a mi era visible ya el lugar donde seria colocado para mi presentación a los medios, una mesa con varios paquetes  conteniendo polvo blanco “al parecer cocaína” y otros más con yerba “al parecer mariguana” como dicen ellos,  ¿qué más iba a ser, harina y epazote?, eso de la cocina la verdad nunca se me dio. Al lado de mis “condimentos” pude distinguir mi cuerno de chivo, estaba ahí, brillante, con su color dorado de la chapa de oro y los diamantes que le mandé a incrustar; por un momento imaginé que la acariciaba y con mucha suavidad, apretaba el gatillo y disparaba una ráfaga de balas a todo aquello que se moviera en aquél hangar, pero no, las esposas y mis fieles guardianes me lo impedían, en medio de la situación, ese pensamiento provocó mi primera sonrisa.
                Me gusta el cinismo, lo disfruto, pero la segunda sonrisa, la que me haría famoso, más que cinismo era una sonrisa de satisfacción; ante mí, cientos de periodistas con cámaras y micrófonos esperaban obtener mi mejor ángulo. Desde atrás, antes de salir, escuché perfectamente la presentación que  el Comisionado General de la Policía Federal y el Jefe de la División Antidrogas de la Policía Federal hicieron de mi, pude escuchar mis logros, en ese momento me sentía orgulloso de mi curriculum : ” La Secretaria de Seguridad Publica Federal informa que en el marco de las acciones implementadas por el Gobierno Federal para combatir el crimen organizado, se detuvo, este sábado 6 de noviembre a Marco Apolinar Rangel Bustamante de treinta y dos años de edad alias “el Marco”, alias “el tierno”, alias ”el polito “, alias “el tres”, en la Ciudad de México…”
                 Uno a veces tiende a minimizar sus logros, pero en este caso, los míos, debían trascender, ahora estaba siendo presentado como el criminal más peligroso del momento, el jefe del cartel más importante, en este momento soy más famoso que el mismo “chapo”, soy “el más chingón”. Es en este instante en el que he decidido escribir mis memorias, narrar mis hazañas, que todos ustedes conozcan el cómo yo, Marco Apolinar Rangel Bustamante, llegué, por medio de mis acciones, a ser el jefe de jefes en un país en el que gracias a Dios todo se puede.
                Es mi turno, escoltado camino hasta el frente de la mesa, sonrío, no es cinismo, es orgullo,  ofrezco mi mejor ángulo, los flashazos rebotan en mi rostro, los reporteros se pelean por el mejor lugar, mañana estaré en todas los periódicos, en todos los canales de televisión… pronto sabrán más de mí.

Espera un nuevo capítulo cada Viernes.


lunes, 9 de mayo de 2011

Próxima novela electrónica de Javier Contreras.


LOS VIAJES DE NARCO POLO.

     Una novela electrónica que será publicada próximamente aquí en La palabra dormida. El público lector recibirá cada semana un capítulo de la historia y en cada uno de ellos se adentrará en un  viaje o "trip" ocurrido al personaje principal Marco Apolinar Rangel Bustamante°. Los viajes de Narco Polo°es una novela que, inspirada en los viajes de Marco Polo, narra la vida de un joven que sueña con ser el mejor en su ramo y salir de la situación en la que vive; para ello solo necesita una playera tipo polo, aunque sea "pirata", y mucho valor.


Visita:http://www.facebook.com/media/set/set=a.170488129674639.40472.136380896418696 y vota por la imagen que más te guste como portada. 
     

lunes, 11 de abril de 2011

AL AMPARO DE LA NOCHE por Daniel Cueto.







Al amparo de la noche, 
se buscan y se encuentran dos amantes
con el celo brillando en sus miradas.

Al amparo de la noche,
se aman volcando en la pasión sus ganas,
transformando en fieras lo que una vez  fue humano. 

Él, recorre el breve cuerpo con sus manos, 
la tersura de su piel lo hechiza.
Ella, sumisa lo come a besos y lo ínsita 
a recorrer juntos la senda del placer, sin prisa. 

Él, por instinto busca.
Ella, por saber entrega.

Él, siente la gloria en sus sentidos,
Ella, sofoca en el silencio sus gemidos. 

Por un momento el tiempo se detiene
cuando el vaivén amoroso crece, de pronto estalla,
resplandece; y lo que fue fiera,
poco a poco, vuelve a ser humano.


                                                   Daniel Cueto.





Acompaña la emoción con un poco de música.


lunes, 4 de abril de 2011

11 DE MARZO por Alejandro Dominguez.



Al abrir los ojos lo primero que vi fue mi despertador.  Jueves 11 de marzo de 2004, 6:49 a.m, señalaba. Se me hacía tarde para tomar el tren que, como todos los días, me llevaría a la escuela. Cuando me levanté de la cama, tomé el cepillo de cabello y mientras me cepillaba, me dirigí al guardarropa donde elegiría un atuendo que llegara a sorprenderte.

-          Una falda y una blusa azul.- pensé.

-          ¡Fernanda, se te está haciendo tarde de nuevo!- mi madre me gritaba desde la cocina.

 Apresurada para no llegar tarde a la estación, tomé el desayuno, luego subí a terminarme de arreglar.

6:58 a.m., parecería que el tiempo corría más rápido que yo.

Estoy lista, nunca me había arreglado tanto para ir a la escuela, pero hoy tenía que armarme de valor y cruzar palabras contigo en el tren.

 Salí de mi casa y decidí no correr para evitar el cansancio y el sudor, pero caminaba a paso rápido para tomar la salida hacia mi escuela.
Camino a la estación pude ver a mi amiga Rosa pero quise no hacer contacto con ella para entrar sola al tren y, si se cumpliese mi deseo, encontrar un lugar vacío a tu lado y poderme sentar.
Llegué a la estación y lo primero que hice fue, en lugar de comprar el boleto, mirar hacia todos lados para encontrarte. Mi ilusión de que tomaras el mismo tren que yo se iba acabando.

-          Tanto arreglarme para nada. - dije en voz baja.

Mi reloj ya me marcaba las 7:13, por lo que me formé en la fila para comprar los boletos. Tren 17305. Salida 7:18. Destino Guadalajara - Estación Chamartín, decía el boleto.

Había mucho movimiento en la entrada al tren. Pude notar que había gente de otras regiones. Su vestimenta y su manera de hablar y de actuar eran muy distintas a la de la mayoría de nosotros. Esperé a que se calmara tanto movimiento. Mientras, pensaba en mis probabilidades que tenía de que hubiese un lugar vacío al lado de él, noté que eran más bajas que las probabilidades que tenía en la mañana debido a la cantidad de gente que había, por lo que entré al vagón del tren en donde siempre se sentaba.

Caminé lentamente buscando a discreción su rostro. Fila tras fila, lugar tras lugar. 7:17 a.m indicaba mi reloj y yo seguía de pie.

-          Favor de tomar asiento - indicaban en el tren, pero al parecer no sabían mis intenciones.
-          Aquí hay un lugar - me dijo una voz masculina detrás de mí.

Sí, era él. Cabello rubio, ojos claros y un color de piel que nadie más tenía, al menos en esta ciudad. Sin pensarlo dos veces me senté a su lado.

-          Gracias - le dije con un poco de intimidación.

-          De nada. ¿Fernanda?, ¿cierto? – preguntó, haciéndome sentir un poco mal y a su vez bien por saber que fue un gesto de interés hacia mí.

-          Sí, tú eres Miguel - le respondí sintiéndome estúpida por decirle, sin tono de duda, quién era.

-          Así es, tu compañero en clase de química.

-          Se ha fijado que existo en la escuela- pensé mientras le devolvía una sonrisa.

El tren arrancó 7:21, tres minutos después de lo que el boleto indicaba en la hora de salida. Pasaron 3 minutos de completo silencio entre su asiento y el mío, comencé a preocuparme pensando que la conversación llegaba a su fin.

7:26 a.m y ninguna palabra, mi preocupación se acumulaba cada vez más. ¡Ni siquiera me ha dicho nada de mi falda!

Se escuchó algo de metal caer al suelo cerca de mi pie, por lo que me apresuré a tomarlo y dárselo. Eran sus llaves con un llavero de la bandera de España.

-          Gracias - dijo con una ligera sonrisa

-          No hay problema.

-          ¿Tienes planes para mañana? -  preguntó con inseguridad

-          Claro que no - le contesté con tanta felicidad y sin borrar la sonrisa de mi maquillada cara.

-          Perfecto, ¿te gustaría ver alguna película en el cine?

-          El cine, ¡qué romántico! - pensé.

-          Por supuesto- le dije.

Por primera vez en 7 años que llevo conociendo y fantaseando con Miguel, ¡saldré con él! Imaginándome la gran cita que tendríamos mañana seguía viéndolo a los ojos.

-          ¡Qué bonita falda!

-          ¿En verdad te gusta? -le pregunté para cerciorarme de que no seguía imaginando cosas.

-          Claro que sí, pero tu cabello castaño, que hace juego con tus hermosos ojos, me gusta más - me dijo mientras acercaba su mano a la mía.

Mi sonrisa se hizo más grande aún, y mi vista no la apartaba de sus ojos. Nunca olvidaré este 11 de marzo. Su mano ya se había enganchado con la mía tan fuerte, que ningún movimiento del tren podría separarla. Mi corazón latía más rápido que la locomotora del tren.

7:38 a.m me indicaba el reloj, pero a mí el tiempo ya no me importaba al estar aferrada a su mano.

La Estación ya estaba cerca, ¿porqué momentos como estos no pueden ser eternos? Parecería que todo iba perfecto, pero a cada instante me surgía la duda de que si esto seguiría así siempre o solo soy parte de un tonto juego o un pasatiempo para él. Trate de borrar todos estos pensamientos negativos y seguía mirándolo.

Los segundos parecían siglos. El sol apenas se empezaba a asomarse por las ventanillas del tren, iluminando su hermoso rostro y haciéndome reflejar en sus ojos. De pronto, en los vagones traseros, unos gritos interrumpieron todo este bello momento. No sabíamos de qué se trataba, por lo que Miguel echó un vistazo. Yo no apartaba mi vista de él, puso una cara de preocupación como si tratara de decirme algo, pero solo corrió de nuevo hacia mis brazos. Me dio un abrazo, el más sólido que he sentido y me dijo “te quiero” con un tono de angustia mezclado con tristeza que me preocupaba. En eso, se escuchó una explosión en el vagón anterior al nuestro provocando que el tren se descarrilara por completo.

Mientras el tren se arrastraba por el concreto de la ciudad yo seguía abrazado a Miguel y trataba de entender a qué se debían estas explosiones, entonces escuché a un hombre moreno y de barba, de esos que había visto antes de subir al tren, gritando en un idioma que no podía comprender. Llevaba una mochila, la puso en el suelo y segundos después todo se volvió negro.

              Abrí mis ojos con cierta dificultad. Me sentía acabada. Mi vestido y mi cabello ya eran un desastre a pesar del tiempo y dedicación que les dediqué en la mañana. Entre tanta gente trataba de encontrar a Miguel, todos los pasajeros estaban abatidos en el frío suelo. Logré encontrarlo, no estaba muy lejos. Sus labios junto con su rostro tenían color ceniza y podía verle varias cortadas. Hice esfuerzo enfocando mi mirada hacia sus ojos para ver si se encontraba bien, pero en el fondo sabía que, tanto él como yo, no nos encontrábamos en buen estado.

Mi dolor aumentaba muy rápido y se hacía más fuerte. Mi corazón y mi cuerpo no soportaban tanto dolor. Volví mi mirada a Miguel y observé que abrió, no completamente, sus ojos. No fue difícil que me encontrara; me miró y leí sus labios decir de nuevo: “te quiero”. Y con esa frase se fue el último suspiro de su corazón junto con el mío.

jueves, 3 de marzo de 2011

LA CENSURA A LA CENSURA.


LA CENSURA A LA CENSURA. Por Javier Contreras.


            Después de días de hablar y recomendar a mis alumnos, amigos y familiares la proyección “PRESUNTO CULPABLE” (Dirección: Roberto Hernández y Geoffrey Smith/  México), me llevo hoy la sorpresa de que, dicha película había sido censurada; la causa: Víctor Manuel Reyes Bravo, uno de los testigos del caso de Toño, el protagonista del documental, se amparó ante un juez luego de que la Secretaría de Gobernación rechazara su petición de retirar su permiso para exhibirla. El hecho es que en pleno siglo XXI en nuestro país, aun se mantiene las formas de gobierno arcaicas y obsoletas, donde la corrupción, el compadrazgo y la censura a la libertad de expresión, insisto, no sólo siguen vigentes,  sino que también, crecen cada vez más.
            Hace unas semanas los medios de comunicación nos impactaron con la noticia de que Jueces en Chihuahua dictaban orden formal de libertad al asesino de Rubí Marisol, días más tarde dicho delincuente privó de la vida a la madre de Rubí, los jueces se lavan las manos del caso, el asesino sigue libre. Hoy un juez concede un amparo  a este “falso testigo” del caso Antonio Zúñiga, que fue documentado y llevado al séptimo arte, para proteger su integridad, valor que no tuvo presente durante el juicio.
 Esta suspensión provisional se debe a que el filme da testimonio del “sistema colapsado” y las fallas que presenta nuestro sistema jurídico; pero no sólo eso, también parece que hoy en día, la ley se encarga de proteger y defender a aquellos que la violan, en este caso, “proteger la integridad del testigo”, el cual cabe mencionar durante el proceso legal, falseo su declaración con fuertes consecuencias para el PRESUNTO CULPABLE.
En el pasado fue “el crimen del padre Amaro”, “la ley de Herodes”, sólo por mencionar algunas de las víctimas de la censura, que más tarde, se convierten en víctimas del morbo público. PRESUNTO CULPABLE está luchando no sólo contra Hollywood que llena nuestras salas de cine con películas “rentables”, está luchando contra la ignorancia, la impunidad, contra aquello que ya de antemano, en el caso que la historia nos presenta, denunciaba y sigue denunciando.
Estoy ansioso por que la película se mantenga en cartelera durante mucho tiempo, de que las salas de cine se llenen de PRESUNTOS CULPABLES por violar la ley de censura, de morbosos con el anhelo de ver el fruto prohibido, de cinéfilos comunes y corrientes como usted y yo.
“Nadie es inocente hasta que se demuestre lo contrario”. Y yo me pregunto: ¿Acaso no aprendemos de nuestros errores?


martes, 15 de febrero de 2011

EL SABOR DEL AMOR.

 Por: Javier Contreras.

Salió de la tienda con un paquete de chicles en la mano leyendo cuidadosamente la etiqueta metálica que contenía aquel anhelado producto, se cercioró que tuviese clorofila. El día anterior había escuchado en clase de Ciencias Naturales que la clorofila evitaba el mal aliento.  Guardó el cambio y siguió caminando, no sabía qué era lo que le causaba esa sensación en el estómago si el temor por no cumplir la apuesta que había hecho con sus amigos o la emoción de tener su primera cita. Sus sentimientos eran encontrados, desde que vio a Micaela no pudo dejar de pensar en ella, sus amigos le decían que no le convenía que era bien coqueta, además, de tener fama de romper el corazón de los hombres. Solo compró un paquete de cuatro pastillas, no necesitaba más; antes de salir, cepilló perfectamente sus dientes evitando enjuagar mucho la pasta dental para que el sabor durara más; evitó los alimentos a partir de ahí, incluso superó la tentación de comprarse un gansito en la tienda, no quería que su primer beso, en caso de que ocurriera, dejara una mala impresión en su compañera a la cual, según le habían dicho, no le gustaban los chocolates.  

            Mientras caminaba, solo un pensamiento pasaba por su cabeza -¿cuánto durará el amor? Era el último de sus amigos que había conseguido novia, ya sus amigos comenzaban con las burlas juveniles –“pa´mi que eres medio maricón”, decían constantemente. Las niñas no le llamaban la atención, él prefería los juegos y la compañía de sus amigos. Todo cambió, el fin de semana pasado vio a Micaela salir del templo después de misa, ella estaba platicando con Faustino, algo le decía a la oreja; de repente, una ventisca le levantó el vestido, apresurada apretó sus manos a sus piernas para evitar dar tremendo espectáculo. Él pasaba de casualidad por ahí y no pudo evitar ser parte del evento, los reflejos de Micaela no habían sido tan rápidos como sus ojos, se sonrojó al subir la mirada y encontrarse con los ojos de ella que, quitada de la pena, acompañó aquel encuentro de miradas con una sonrisa pícara impactando de manera inmediata.

            Las manos sudadas casi rompen la envoltura de aquella goma de mascar, la colocó junto con las monedas que un par de minutos antes le había entregado el señor de la tienda, -¿cuánto durará el amor?- seguía pensando.  Apenas ayer se había atrevido a hablar con Micaela, fue al salir de la secundaria, iba platicando con “el Faustino”, eso no le importó, corrió hasta alcanzarlos y le pidió ser su compañero en el camino a casa, ella aceptó, se despidió de un beso en la mejilla de su antiguo acompañante, entregó la mochila a su nuevo compañero y lo tomó del brazo. Él no quiso perder el tiempo y una cuadra antes de llegar a su destino le pidió que fuera su novia; repitiendo la sonrisa picara que mostró aquel domingo, Micaela dijo necesitar tiempo para pensarlo, que se verían al otro día al salir de la escuela.

            Se detuvo un poco a limpiar el sudor que corría por su frente, cuando sonó la chicharra de la última hora apresuró su salida para ir al baño para lavarse la boca y pasar a la tiendita a comprar el famoso chicle con clorofila. Estaba listo, si Micaela le decía que sí, seguramente cerrarían el trato con un beso, ese era el plan, así lo había repasado, todavía recordó las advertencias de sus amigos con respecto a su futura novia pero eso reafirmó su postura, aunque esto no evitó que siguiera con las mariposas en el estómago. Una vez más se preguntó:- ¿cuánto durará el amor?

            Vio venir a Micaela, sacó de su bolsillo el paquete de chicles, lo abrió, no le costó trabajo, rápidamente metió los cuatro a su boca, masticó con fuerza, exprimió toda la esencia y comprobó que su aliento tuviese olor a clorofila. Micaela no le dio tiempo de decir palabra alguna, inmediatamente lo abrazó, lo sujetó fuertemente y unió sus labios con los de él. Este no era el plan, debía improvisar, cerró los ojos y se dejó llevar por la sensación totalmente nueva para él.  El frescor de la clorofila se intensificó al mezclarse la saliva de ambos entes que formaban uno, él sintió la eternidad en un instante.

            El chicle pasó de boca en boca, tomó formas infinitas dentro de esas cavidades, Micaela jugaba a esconderlo entre su lengua, él a encontrarlo con la suya; por su cabeza comenzaba a vislumbrarse la respuesta a la pregunta que rebotaba toda la mañana - ¿cuánto durará el amor? toda la eternidad- se respondió. Se soñó casado con ella, un perro, sí, seguramente tendrían un perro, una hermosa casa y dos hijos no más. Apretó todo su cuerpo, la clorofila perdía su efecto, eso lo regresaba a la realidad, abrió los ojos, ella no los había cerrado, parecía disfrutar el sabor fresco de la goma de mascar, él apuró la acción, se dio cuenta que la clorofila no duraba para siempre; ahora podía probar el aliento de Micaela, su verdadero sabor; tragó saliva y continuó.

            Al separarse suspiraron, estaba seguro, el amor duraba para siempre; ella, tomó su mano y tiernamente preguntó si tenía otro chicle, la miró, no sabía que responder, se los había terminado todos. Eso no estaba en el plan, nunca lo imaginó, tampoco imaginó el resultado de aquel error. Micaela soltó su mano y volteó a la banqueta de enfrente. Faustino salía de la tienda con un paquete grande de chicles de nuevo sabor cereza fresh. Ella gritó con todas sus fuerzas mientras atravesaba la calle. Los observó abrir el paquete, su boca se unió con la de Faustino así como antes se había entrelazado con la de él. Levantó su mochila y caminó pensando en una nueva respuesta a la pregunta de ¿cuánto durará el amor?…lo que dura el sabor de un chicle de clorofila.
         

           
            

lunes, 31 de enero de 2011

LA DIVINIDAD DEL ARTISTA



Me gusta ser artista porque cuando estoy en el acto creador me siento como Dios, mezclando los elementos básicos para formar la vida, para formarme, para comunicar sus infinitos pensamientos.

Del mismo modo, tomar en mis manos materia inerte y moldearla, darle vida, formar algo que tiene parte de mí, algo que comunica mis pensamientos, algo infinito, eterno, porque así son los pensamientos, me hace sentir divino. Desde mi punto de vista, el artista siempre ha estado vinculado con la divinidad, no lo puede evitar, su trabajo es espiritual.

Así como el niño que juega, el artista se abstrae, crea, se transporta, cambia su realidad, y no existe realidad más pura que la creada por un niño; el niño también es divino. Al artista se le es fácil imaginar, toma un concepto, una idea y la plasma, la comparte, no persuade, solo comparte, espera a que el espectador logre el goce estético con su obra así como Dios espera que el feligrés se admire con la suya.

Con lo anterior no quiero decir que el artista sea superior, claro que no, en condición es exactamente lo mismo que cualquier otra persona, entonces ¿qué lo ha hecho diferente a través del tiempo?, la acción de crear, de crear a través del espíritu.

 Cada obra de arte es, en parte, autobiográfica, el artista utiliza sus vivencias y reinterpreta, deja parte de sí en su trabajo, contempla su realidad, la analiza y estampa su idea, respeta la triada, lo que piensa, lo siente y lo ejecuta, su producto al nacer de sí lleva su esencia.

Dicta un adagio popular: “De poeta, cantante y loco, todos tenemos un poco”, pero pocos nos atrevemos a explorar esa locura que nos permite reinterpretar nuestra realidad, regularmente somos conformistas y dejamos que otros sean los creativos. Dejémonos llevar, permitamos que el espíritu creativo invada todo nuestro ser. Toda obra de arte se compone de fondo y forma[1], cuando nos enfocamos en el fondo, creemos que ya todo está dicho y eso nos impide adentrarnos en la actividad creadora; lo importante es pensar en la forma, en cómo yo lo veo; eso es lo interesante, es lo que hace el artista, a él no le importa si lo que quiere comunicar fue dicho con anterioridad, sino cómo puede decirlo en este momento para su entorno.

Dios creó al hombre a su imagen y semejanza compartiendo una parte de su divinidad con su creación. El artista, al igual que Dios, comparte su espíritu con la obra de arte vinculándose con el espectador.  Ahí radica la divinidad del artista.


[1]  El Fondo o Contenido, es lo que se dice. La forma es el cómo, es decir, la manera que se dice. N.A.

lunes, 24 de enero de 2011

JUEGOS MODERNOS




“Con el control remoto en una mano y el balón en la otra, el niño de hoy, nombrado por algunos el hombre del mañana, juega a la televisión.”

En una imagen en tonos sepias, casi de manera cinematográfica, llegan a mí las añoranzas de aquellos infantes alegres que sin más preocupación que el transgredir ese espacio delimitado por dos piedras, dos mochilas o los dos objetos más cercanos, o menos pesados, que hacían la función de portería. De manera melancólica, recuerdo los juegos más comunes de los infantes algunas décadas atrás, la libertad con que lo hacíamos, era muy fácil salir a la calle y pasar horas enteras sin otro objetivo que el de jugar. Patear el bote y salir corriendo en búsqueda de aquel lugar secreto, imposible de revelar, escondido, escuchando los sonidos del silencio; ¡1, 2, 3 por fulano!, el corazón se acelera, ¡ya encontraron a mengano! se escucha a lo lejos; esperar el mejor momento de salir y correr a la base sin ser visto, “salvación por mí y por todos mis compañeros”, ver a toda la palomilla abandonar su escondite y abrazarte, agradecidos  por salvarlos, uno vivía el heroísmo que el momento regalaba. Son muchos los juegos que podemos recordar, innumerables horas de regocijo que solo se veían interrumpidas por el llamado de mamá para merendar, cepillarse los dientes y ser cobijado por el amor de hogar, dormíamos seguros, así como también jugábamos seguros.
Los juegos modernos han cambiado, la necesidad los ha cambiado, no es que los niños de hoy ya no tengan la capacidad de imaginación como para crear mundos fantásticos puros; sino que el mundo, la velocidad con la que vivimos, la globalización, han hecho que los juegos modernos adquieran un rumbo distinto. Hemos secuestrado la infancia de los niños de hoy, se las hemos quitado, la violencia e inseguridad en nuestras calles les ha quitado la oportunidad de disfrutar la libertad de divertirse al aire libre sin que predomine la preocupación de que algo malo puede ocurrir, un secuestro, un robo, un tiroteo, y en ese evento el niño se vea afectado, si es que no ya forma parte de ese círculo.  Los hemos confinado a pasar su infancia encerrados, frente a una computadora, un video juego o el televisor. Ellos ya no crean, solo recrean los mundos que otros ya inventaron, se conforman con seguir un patrón viviendo con la creencia de que esa es la realidad, “como vivir en un reality”.
¡Yo soy Master Chief!, ¡a mi déjame al Chicharito!, ¡chingue su madre ya maté a tres pinches gringos en Gears!... con el control remoto en una mano y el balón en otra, el niño de hoy, nombrado por algunos el hombre del mañana, juega a la televisión.